REPRESIÓN DEL 17 DE DICIEMBRE DE 1999

UNA NECESARIA INTRODUCCIÓN

En el año 1999 Corrientes vivió intensas y extensas jornadas de lucha que sorprendieron a propios y extraños, tanto por la gran participación popular, como por las formas de peticionar indudablemente creativas que se han dado en ese período. El orgulloso pacifismo, los constantes apelativos a la religiosidad y la infinita paciencia de su gente, sumado a una profunda crisis económica han parido nuevas formas de protesta social que serían asumidas en el conjunto de la Argentina como parte de su rico anecdotario. Incluso ciertos apelativos, tales como autoconvocados fueron posteriormente reivindicados en distintos puntos del país para denominar a los reclamantes que se convocaban al margen de las estructuras partidarias y sindicales tradicionales.
Este proceso social tomó características distintivas precisamente el día que se tomó por primera vez el Puente General Belgrano (7 de junio). El puente estuvo cortado por el espacio de varias horas y posteriormente los manifestantes se dirigieron a la Plaza 25 de Mayo donde se iniciaría una de las páginas más gloriosas de la lucha social de Corrientes: la radicación de carpas y toldos en el perímetro de la Plaza 25 de Mayo donde se instalaron representantes de los distintos sectores sociales de la provincia y que llegarían al poco tiempo a ser cerca de 200, dando inicio así a lo que se denominó “el aguante”.
La Provincia de Corrientes solo parecía existir en el concierto nacional cada vez que se tomaba el puente, oportunidad en que los medios y el Gobierno de la Nación se ocupaban profusamente de ésta olvidada provincia norteña.
Hay que ubicar en éste contexto la decisión de tomar el puente el 10 de diciembre de 1999, convocada por el Sindicato de Trabajadores Judiciales (Sitraj), a la que se sumaron los distintos sectores autoconvocados afligidos por el angustiante atraso salarial que ya llevaba 4 meses e ilusionados por el proyecto del por entonces, Diputado Nacional Federico Storani que propiciaba el envío de una ayuda extraordinaria y no reintegrable (A.T.N.)de 120 millones de dólares que servirían para paliar la situación económica de la Provincia.
Está claro que dicho proyecto fue confeccionado por Storani en calidad de opositor político, otra fue su postura en el rol de Ministro del Interior del nuevo gobierno.
Lejos de enviar A.T.N., lo que el pueblo recibió como respuesta por parte del Gobierno Nacional fue una brutal represión pocas veces vista en el país.
En la intersección de la Avenida 3 de Abril y Calle Chaco, zona donde cayeran asesinados Mauro Ojeda y Francisco Escobar dos cruces elevan sus brazos al cielo,de cara al Puente. En el centro de las cruces se encuentra un pequeño monolito con una placa que reza:
EL MOVIMIENTO SOCIAL CORRENTINO
EN HOMENAJE A:
MAURO OJEDA Y FRANCISCO ESCOBAR
ASESINADOS POR LA GENDARMERIA NACIONAL

DECLARACION DE LA C.P.D.H. ANTE LOS HECHOS DEL PUENTE
La Comisión Provincial de Derechos Humanos ante la salvaje e injustificada represión desatada contra el pueblo correntino considera necesario, aunque esto no baste, repudiar enérgicamente, el accionar de la Gendarmería. Por esto denunciamos que:
Se ha instalado en nuestra provincia un virtual estado de ocupación que, lejos de solucionar el problema institucional lo ha retrocedido más de 20 años, ubicándonos en un escenario muy similar al de la dictadura militar.
¿Por qué sostenemos esto? No solo los hechos, sino incluso los personajes actuantes se reproducen peligrosamente. De los personajes que se repiten merced a la impunidad, el más emblemático es el comandante de Gendarmería Ricardo Alberto Chiappe, quien estuvo asignado en La Perla (Córdoba) y Campo de Mayo, dos conocidos campos de concentración del llamado “Proceso de Reorganización Nacional”.
La represión de ayer fue claramente perversa y elaborada para intimidar a toda la población ya que no se limitaron a reprimir a los manifestantes, sino que ingresaron a los barrios adyacentes descargando gases lacrimógenos y vomitivos a mansalva y deteniendo a toda persona que encontraran en la calle. Violaron ilegalmente domicilios particulares e incluso al ex-Regimiento IX agrediendo a empleados municipales.
Dos muertos y decenas de heridos son reconocidos oficialmente como el saldo de esta represión que, por su magnitud, no parece apuntar solamente a los correntinos sino a los que a lo largo y a lo ancho del país resisten el ajuste sobre los que menos tienen.
En una actitud artera y cobarde la Gendarmería ha reprimido con calibres chicos para posibilitar a Storani descargar en los medios una versión distorsionada y retorcida de la realidad, acusando a “infiltrados” y a “activistas” de los crímenes.
Esta versión puede ser creíble para un desprevenido habitante de otras tierras, pero los correntinos sabemos que tanto las víctimas como el resto de los manifestantes son comprovincianos que sólo reclaman legítimos derechos que les han arrebatado a lo largo de décadas.
Por todo esto exigimos la inmediata destitución de Chiappe y el juicio y castigo a los responsables materiales e ideológicos de este criminal accionar.
Corrientes, 18 de Diciembre de 1999

CONSECUENCIAS DIRECTAS DE LA REPRESION
Nomina de fallecidos por herida arma de fuego durante la represión del 17/12/99

1. Escobar Francisco Herida Arma Fuego área cardíaca (aorta torácica) 9,15 hs. 3 de Abril y Chaco. Inició acciones judiciales.
2. Ojeda Mauro – Herida Arma de Fuego área cardiaca (cavidad cardiaca) 13,15 hs Misiones y 3 de Abril . Inició acciones judiciales.

Nomina de heridos con arma de fuego durante la represión del 17/12/99

1. Moreyra Juan Carlos- Herida Arma de Fuego muslo izquierdo- 6,45 hs . Rivadavia y Chaco. Inició acciones judiciales.
2. Alegre Antonio- Herida Arma de Fuego tórax -7,35 hs. 3 de abril y Chaco- Inició acciones judiciales
3. Sánchez Juan Carlos- Herida Arma de Fuego codo izquierdo 9,10 hs-.
4. Pelozo Daniel- Herida Arma de Fuego muslo izq. 9,10 hs – Misiones y 3 de abril
5. Duarte José Daniel- Herida Arma de Fuego rodilla izq. 9,15 hs
6. Casco Jorge- Herida Arma de Fuego rodilla izq. 9,15 hs
7. Ayala Horacio Adolfo – Herida Arma de Fuego glúteo der. 9,15 hs.
8. Meza, Juan Carlos Herida Arma de Fuego tórax. 9,15 hs . Chaco y 3 de Abril
9. Almirón Vicente Herida Arma de Fuego muslo izq. 9,20 hs. Chaco y 3 de Abril
10. Niella, Francisco. Herida Arma de Fuego rodilla der. 9,20 hs . Chaco y 3 de Abril- Inició acciones judiciales.
11. Mauriño Lucio Ernesto – Herida Arma de Fuego abdomen – 9,20 hs .Misiones y 3 de Abril- Inició acciones judiciales
12. Jaime, Antonio. Herida Arma de Fuego zona lumbar – 9,30 hs .
13. Gómez, Epifanio- HAF mano – 9,30 hs
14. Romero, Walter Ricardo. Herida Arma de Fuego brazo izq.- 9,30 hs Chaco y 3 de Abril
15. Cardozo Ignacio – Herida Arma de Fuego antebrazo der. 9,30 hs Chaco casi 3 de Abril. Inició acciones judiciales
16. Martínez, Cornelio. Herida Arma de Fuego glúteo der. – 9,30 hs -Lavalle y Pago Largo
17. Vallejos, Adrián, HAF glúteo izq. 9,30 hs. Misiones, en el Bº Ferre
18. Talavera, José Luis Herida Arma de Fuego fémur izq. 9,40 hs Chaco y 3 de Abril. Inició acciones judiciales
19. Díaz, Oscar- Herida Arma de Fuego cuello_ 9,45 hs Chaco y 3 de Abril . Inició acciones judiciales
20. Pavón Oscar- Herida Arma de Fuego Tórax- abdomen- 9,50 hs
21. Cáceres Juan Carlos, Herida Arma de Fuego cuello. 10 hs
22. Sahade, Juan Antonio Herida Arma de Fuego omóplato izq. 10,45 hs Chaco y 3 de Abril
23. Valenzuela Rodríguez, Sandro. Herida Arma de Fuego rodilla der.- 11,15 hs Chaco y 3 de Abril
24. Alegre, Ramón Herida Arma de Fuego antebrazo der. -12,15 hs Chaco y 3 de Abril
25. Ledesma, Daniel . Herida Arma de Fuego tórax der. 12,30 hs Chaco y 3 de Abril
26. Vallejos Ramón Herida Arma de Fuego muslo der. 12,30 hs
27. Cerdán, Daniel, Herida Arma de Fuego Cuello- 13,15 hs Chaco y 3 de Abril
28. Aguilar, José Manuel Herida Arma de Fuego muslo der. 15,30 hs 

BREVE HISTORIA DE LA CAUSA DEL RI9

Luego de la anulación por parte del Congreso de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, la Comisión de Derechos Humanos de Corrientes tomó la decisión de la reapertura de las causas iniciadas en el año 1984. Es así que en el mes de noviembre del año 2003 la familia de Vicente Víctor (Cacho) Ayala presentó la querella criminal por su desaparición, ocurrida el 16 de febrero de 1976, junto a otros tres compañeros, quienes son Julio Barosi, Jorge Saravia Acuña y Orlando Diego Romero, ante  el Juzgado Federal de Corrientes con el patrocinio de los abogados de la Comisión de Derechos Humanos de Corrientes, Dres. Ramón C. Leguizamón y Diego J. Vigay. En esta causa se hallan involucrados personal policial comandados por Diego Ulibarrie, actualmente detenido.

En éste mismo sentido, el día 24 de Marzo de 2004, los familiares de Rómulo Gregorio Artieda,  presentaron también querella criminal por la desaparición del mismo, y en razón de que existen sobrados elementos probatorios de que Rómulo Gregorio Artieda fue visto con vida en el Ex- Regimiento de Infantería 9 “Coronel Pagola” de Corrientes (Ex –RI9), lugar que funcionaba como Centro Clandestino de Detención (CCD), ésta última presentación judicial se convirtió de hecho en una “megacausa”, ya que los diversos testimonios aportados por ex – detenidos liberados, no sólo permitió comprobar fehacientemente la calidad de CCD del Ex –RI9 sino que además esos testimonios abrieron la puerta para la incorporación en la causa de otros familiares de desaparecidos, también en calidad de querellantes, en virtud de que de dichas testimoniales se pudo comprobar el paso por ese CCD de otros compañeros, hoy desaparecidos, como Ramón Vargas y Fernando Piérola.

La Comisión de Derechos Humanos de Corrientes es actualmente parte querellante de ésta causa, acumulada en una sola, denominada “Demarchi, Juan y otros por tormentos agravados por el tiempo, privación ilegítima de la libertad agravada por el tiempo y desaparición forzada; Expte. N° 276/04 , en la que el Juez Federal Carlos Soto Dávila, en fecha 6 de octubre de 2004 dictó la orden de detención de 12 uniformados, 9 de ejército y 3 de Gendarmería Nacional.

De éstos doce uniformados quedan detenidos tan sólo algunos, ya que el General Cristino Nicolaides ya se encontraba cumpliendo arresto domiciliario, Aguiar está fallecido y el Oficial Carlson no está detenido,, por lo que hacen su presentación espontánea el día 12 de octubre, Juan Carlos Demarchi, los Coroneles en actividad Losito y Barreiro, el por entonces Sargento Cárdenas, Piris y los gendarmes Reinoso, Cruz y Zanek (estos dos últimos fueron excarcelados).

Luego de designar como abogado defensor al Defensor Oficial Dr. González Cabañas los integrantes del Ejército se negaron a declarar y solicitaron su excarcelación la que les fue denegada, los de Gendarmería son patrocinados por el Abogado de la Fuerza , el Dr. Ross y actuaron en sintonía con los anteriores, siéndoles concedidas la excarcelación a Cruz y Zanek y denegada al Comandante de Gendarmería Nacional Raúl Reynoso, en todos los casos la Resolución del Juez en los que denegó la excarcelación fue ratificada por  la Cámara de Apelaciones.

Posteriormente dos de los integrantes del Ejército, Juan Carlos Demarchi y Barreiro reemplazaron a el defensor oficial por un conocido abogado de nuestra ciudad, el Dr. Buompadre.

Actualmente la Causa Judicial se halla en una etapa decisiva, ya que se ha dado el cierre de instrucción y la elevación a juicio cuya fecha de inicio fue fijada el 5 de febrero de 2008 a las 8,30 hs., desglosada, ya que se investigan en ella los casos de Artieda y Vargas solamente,  pero constituyéndose así en una de las causas judiciales más avanzadas y con más imputados de relevancia, así como una de las pocas en que se juzga a los integrantes del Grupo de Tareas de un Centro Clandestino de Detención.

A los adolescentes

Para que tengas algunos elementos mínimos que te permitan a vos, a tus familiares o a tus amigos defenderte ante algún caso de detención arbitraria te dejamos algunas consideraciones a tener en cuenta:

* Nadie tiene obligación legal de llevar sus documentos al salir a la calle, menos aún un menor de edad. Sin embargo, corno la falta de documentos; es una excusa habitual para detenerte, trata de llevarlos siempre que salgas.

* las personas mayores de 18 años pueden ser detenidas por la policía si están cometiendo un delito (In fraganti”), por tener orden de captura de un juez en una causa ya iniciada, o por averiguación de identidad.

* Los menores de 18 años pueden ser detenidos si están cometiendo un delito o por orden judicial, pero no “en averiguación de identidad” o “para identificar”; pero si te ocurre, o si te detienen “por estar en la calle después de las 22:00”, o porque si, recordá que:

l‑ No te pueden esposar, ni llevar en un auto que no se identifique como policial. Tampoco te pueden encerrar en un calabozo, ni tenerte junto a mayores de edad, ni quitarte los cordones y/o ‘cinturón, ni hacerte “tocar el pianito”, ni incomunicarte.

2‑ Lo primero que tiene que hacer el policía que te detuvo al entrar a la Comisaría es avisar al Juez de Menores de turno. Pregunta qué juez está de turno, y si le dieron intervención, por si te toca un policía con mala memoria…

3‑ Tenés derecho a Ilamar de inmediato a tu familia, a tu abogado o a una persona de confianza.

4‑ El único que puede revisarte es un médico. Aunque tenga guardapolvo, pedile su matricula (es como un camet). Nadie más tiene derecho a revisarte o hacerte quitar la ropa.

5‑ Una persona mayor de edad que sea responsable por vos tiene que ir de inmediato a la comisaria, porque el Juez de Menores sólo ordena la “entrega” del menor a los padres o tutores. Si no hay un mayor responsable puede decidir que estás “en situación de abandono o desamparo” y mandarte a un instituto de menores, donde con seguridad vas a estar abandonado y desamparado.

OJO: Si durante la detención (por el motivo que sea) la policía comete cualquier irregularidad o no respeta tus derechos, una vez afuera podes denunciarlo personalmente si sos mayor de edad o por intermedio de tus padres o tutores si sos menor.

Si supones que un amigo o familiar tuyo fue detenido, y no sabes por qué motivo, no te lo quieren decir, no sabes dónde está o tenés motivos para pensar que le hayan pegado, podes interponer un RECURSO DE HABEAS CORPUS. En cada lugar donde hay tribunales hay un juzgado de turno para Habeas Corpus, no importa la hora del día o de la noche. El que presenta el recurso no necesita tener documentos, ni ser pariente del detenido. Tampoco hace falta hacerlo por escrito, ni se necesita un abogado. CUALQUIERA, MAYOR 0 MENOR, PUEDE HACER UN HABEAS CORPUS Sl CREE QUE ALGUIEN ESTA ILEGALMENTE DETENIDO. El HABEAS CORPUS puede ser PREVENTIVO (Si suponés que podes ser privado ilegítimamente de tu libertad, antes de que esto suceda), REPRESIVO (mientras estás detenido), REPARADOR ( para evitar que permanezcas detenido ilegalmente), o RESTRICTIVO ( si suponés que estás siendo restringido en alguno de tus derechos).

El juez tiene que comunicarse con todas las comisarías (o con la que vos le digas) hasta encontrarlo, saber porqué lo detuvieron, y te lo tiene que informar. Si la detención es ilegal, tiene que ordenar la libertad.

Plantas de celulosa en Uruguay:

Por Eduardo Galeano 

Nuestros países se modernizan. Ahora el discurso oficial manda honrar la deuda (aunque sea deshonrosa), atraer inversiones (aunque sean indignas) y entrar al mundo (aunque sea por la puerta de servicio). 
¿Nos seguimos creyendo los cuentos de siempre? 
América Latina nació para obedecer al mercado mundial, cuando todavía el mercado mundial no se llamaba así, y mal que bien seguimos atados al deber de obediencia. 
Esta triste rutina de los siglos empezó con el oro y la plata y siguió con el azúcar, el tabaco, el guano, el salitre, el cobre, el estaño, el caucho, el cacao, la banana, el café, el petróleo ¿Qué nos dejaron esos esplendores? Nos dejaron sin herencia ni querencia. Jardines convertidos en desiertos, campos abandonados, montañas agujereadas, aguas podridas, largas caravanas de infelices condenados a la muerte temprana, vacíos palacios donde deambulan los fantasmas. 
Ahora es el turno de la soja transgénica y de la celulosa. Y otra vez se repite la historia de las glorias fugaces, que al son de sus trompetas nos anuncian desdichas largas. 

*** 

¿Será mudo el pasado? 

Nos negamos a escuchar las voces que nos advierten: los sueños del mercado mundial son las pesadillas de los países que a sus caprichos se someten. Seguimos aplaudiendo el secuestro de los bienes naturales que Dios, o el diablo, nos ha dado, y así trabajamos por nuestra propia perdición y contribuimos al exterminio de la poca naturaleza que queda en este mundo. 
Argentina, Brasil y otros países latinoamericanos están viviendo la fiebre de la soja transgénica. Precios tentadores, rendimientos multiplicados. Argentina es, desde hace tiempo, el segundo productor mundial de transgénicos, después de Estados Unidos. En Brasil, el gobierno de Lula ejecutó una de esas piruetas que flaco favor hacen a la democracia y dijo sí a la soja transgénica, aunque su partido había dicho no durante toda la campaña electoral. 
Esto es pan para hoy y hambre para mañana, como denuncian algunos sindicatos rurales y organizaciones ecologistas. Pero ya se sabe que los paisanos ignorantes se niegan a entender las ventajas del pasto de plástico y de la vaca a motor, y que los ecologistas son unos aguafiestas que siempre escupen el asado. 

*** 

Los abogados de los transgénicos afirman que no está probado que perjudiquen la salud humana. En todo caso, tampoco está probado que no la perjudiquen. Y si tan inofensivos son, ¿por qué los fabricantes de soja transgénica se niegan a aclarar, en los envases, que venden lo que venden? ¿O acaso la etiqueta de soja transgénica no sería la mejor publicidad? 
Y sí que hay evidencias de que estas invenciones del doctor Frankenstein dañan la salud del suelo y reducen la soberanía nacional. 
¿Exportamos soja o exportamos suelo? ¿Y acaso no quedamos atrapados en las jaulas de Monsanto y otras grandes empresas de cuyas semillas, herbicidas y pesticidas pasamos a depender? 
Tierras que producían de todo para el mercado local, ahora se consagran a un solo producto para la demanda extranjera. Me desarrollo hacia fuera, y del adentro me olvido. El monocultivo es una prisión, siempre lo fue, y ahora, con los transgénicos, mucho más. La diversidad, en cambio, libera. La independencia se reduce al himno y a la bandera si no se asienta en la soberanía alimentaria. La autodeterminación empieza por la boca. Sólo la diversidad productiva puede defendernos de los súbitos derrumbamientos de precios que son costumbre, mortífera costumbre, del mercado mundial. 
Las inmensas extensiones destinadas a la soja transgénica están arrasando los bosques nativos y expulsando a los campesinos pobres. 
Pocos brazos ocupan estas explotaciones altamente mecanizadas, que en cambio exterminan los plantíos pequeños y las huertas familiares con los venenos que fumigan. Se multiplica el éxodo rural a las grandes ciudades, donde se supone que los expulsados van a consumir, si los acompaña la suerte, lo que antes producían. Es la agraria reforma: la reforma agraria al revés. 

*** 

La celulosa también se ha puesto de moda, en varios países. 
Uruguay, sin ir más lejos, está queriendo convertirse en un centro mundial de producción de celulosa para abastecer de materia prima barata a lejanas fábricas de papel. 
Se trata de monocultivos de exportación, en la más pura tradición colonial: inmensas plantaciones artificiales que dicen ser bosques y se convierten en celulosa en un proceso industrial que arroja desechos químicos a los ríos y hace irrespirable el aire. 
Aquí empezaron siendo dos plantas enormes, una de las cuales ya está a medio construir. Luego se incorporó otro proyecto, y se habla de otro y de otro más, mientras más y más hectáreas se están destinando a la fabricación de eucaliptos en serie. Las grandes empresas internacionales nos han descubierto en el mapa y se han brotado de súbito amor por este Uruguay donde no hay tecnología capaz de controlarlas, el Estado les otorga subsidios y les evita impuestos, los salarios son raquíticos y los árboles brotan en un santiamén. 
Todo indica que nuestro país chiquito no podrá soportar el asfixiante abrazo de estos grandotes. Como suele ocurrir, las bendiciones de la naturaleza se convierten en maldiciones de la historia. Nuestros eucaliptos crecen 10 veces más rápido que los de Finlandia, y esto se traduce así: las plantaciones industriales serán 10 veces más devastadoras. Al ritmo de explotación previsto, buena parte del territorio nacional será exprimido hasta la última gota de agua. Los gigantes sedientos nos van a secar el suelo y el subsuelo. 
Trágica paradoja: éste ha sido el único lugar del mundo donde se sometió a plebiscito la propiedad del agua. Por abrumadora mayoría, los uruguayos decidimos, en el año 2004, que el agua sería de propiedad pública. ¿No habrá manera de evitar este secuestro de la voluntad popular? 

*** 

La celulosa, hay que reconocerlo, se ha convertido en algo así como una causa patriótica, y la defensa de la naturaleza no despierta entusiasmo. Y peor: en nuestro país, enfermo de celulitis, algunas palabras que no eran malas palabras, como ecologista y ambientalista, se están convirtiendo en insultos que crucifican a los enemigos del progreso y a los saboteadores del trabajo. 
Se celebra la desgracia como si fuera una buena noticia. Más vale morir de contaminación que morir de hambre: muchos desocupados creen que no hay más remedio que elegir entre dos calamidades, y los vendedores de ilusiones desembarcan ofreciendo miles y miles de empleos. Pero una cosa es la publicidad, y otra la realidad. El MST, el movimiento de campesinos sin tierra, ha difundido datos elocuentes, que no sólo valen para Brasil: la celulosa genera un empleo cada 185 hectáreas y la agricultura familiar crea cinco empleos por cada 10 hectáreas. 
Las empresas prometen lo mejor. Trabajo a raudales, millonarias inversiones, estrictos controles, aire puro, agua limpia, tierra intacta. Y uno se pregunta: ¿por qué no instalan estas maravillas en Punta del Este, para mejorar la calidad de vida y estimular el turismo en nuestro principal balneario? 

Eduardo Galeano, escritor y periodista uruguayo, autor de “Las venas abiertas de América Latina” y “Memorias del fuego”.

POR JUSTICIA Y TRABAJO PARA TODOS NO AL AJUSTE CONTRA EL PUEBLO

Si para muestra basta un botón los primeros pasos del gobierno de la intervención federal en Corrientes preanuncian que esta gestión no pasará a la historia por su originalidad para enfrentar los gravísimos problemas que afectan a la provincia. Después de prometer que las cuentas se ajustarían por los de arriba, por los que más tienen, por los que han usufructuado el ejercicio del poder en la provincia, Mestre empieza el “ahorro” por trabajadores que apenas perciben sueldos para no entrar en la categoría de desempleados. Es decir, más de lo mismo.
Represión y ajuste, dos caras de una misma moneda. Es evidente: la salvaje represión de los gendarmes en el puente aquel histórico 17 de diciembre no fue un “exceso” de comandantes entrenados en los campos de concentración clandestinos de la dictadura sino un plan meticuloso, preparado para escarmentar y advertir al movimiento social de la provincia, pero también del país en su conjunto cómo van a ser aplicados los libretos de los mandamás de la economía. Por eso mismo la Mesa Coordinadora exige que se aceleren todas las instancias investigativas para el esclarecimiento y consecuente castigo a los responsables del asesinato de Mauro Ojeda y Francisco Escobar y de la masacre al pueblo correntino.
En vez de refinanciación de las deudas de los sectores productivos pequeños y medianos, resarcimiento económico a los sectores más afectados por la emergencia económico-social, en vez de medidas de excepción para paliar la grave situación de los desempleados, el respeto a las leyes laborales y prohibición de despidos mientras dure la emergencia, trabajadores en la calle.
La República de Venezuela reforma su constitución y declara que es responsabilidad indelegable del estado garantizar el trabajo a sus ciudadanos; la República Argentina coloca a sus compatriotas a merced de la despiadada lógica del mercado.
Desde el mismo momento de su nacimiento la Mesa Coordinadora de Autoconvocados “7 de Junio” señaló: “es necesario modificar los estrechos conceptos con los que se guían los representantes políticos de nuestro país”. Desde luego que hay que superar el estado clientelista, pero la vía no es prestar atención a los centros internacionales de poder sino a las demandas internas.
Mientras se siga ajustando en función de los intereses de los banqueros el futuro inmediato de los correntinos será todavía de mayor miseria. El gobierno nacional debe atender el reclamo del movimiento social: el envío de fondos no reintegrables y gestionar la condonación de la deuda total de la provincia previo esclarecimiento de aquello que efectivamente fue al Estado y lo que fue utilizado por funcionarios o grupos económicos para sus propios beneficios, efectivizando la responsabilidad administrativa, civil y penal de quienes hubieran malversado los fondos.
“Lo que ocurre es consecuencia de una política que nos ha colocado frente al paisaje de extrema pobreza en que se debaten miles de correntinos y frente a la desesperada lucha de otros tantos para no perder lo poco que les queda, ni trabajo, ni salud, ni educación, ni producción, ni justicia ni salarios dignos; cientos de jóvenes sin alternativas, cientos de abuelos sin esperanzas. Delante el espectáculo de una clase política disociada de los auténticos reclamos de la sociedad.”
La Mesa 7 de Junio llama los distintos nucleamientos de autoconvocados y del movimiento social a coordinar un plan de lucha para efectivizar un cambio de políticas y no de figuras.

Desmontar el mundo

repre1_1(APE).- Walter Benjamin describía el progreso como una tempestad que llevaba la Historia hacia la catástrofe. Theodor Adorno -en el mismo sentido y en plena guerra mundial- observaba que el nazismo no es una recaída a un tiempo de barbarie ancestral, sino producto de una dialéctica negativa de la propia civilización occidental y que el desarrollo industrial y técnico se transformaba en regresión social y humana. 
Adorno y Horkheimer dirigían sobre el mundo una mirada melancólica y sombría. Creían que todas las relaciones humanas y sociales se transformaban en relaciones mercantiles y la cultura en un producto industrial de consumo. En los años cincuenta, Adorno escribía que el nazismo vivía todavía y subrayaba que la amenaza no era -a sus ojos- la de una vuelta del fascismo contra la democracia, sino más bien la de una supervivencia del fascismo en la democracia. 
En plena crisis económica de 2002, el pequeño Diego había sido retratado por el diario La Nación como una de las imágenes “estelares” de la pobreza y la desnutrición en Quitilipi, provincia del Chaco. A cinco años de aquella publicación, la historia de este niño regresa para mostrar que todo sigue igual en su vida, incluso sus medidas físicas, aunque ahora tiene 12 años en lugar de siete. La muerte anidó la espera en su cuerpo -como palomas breves- una docena de olvidos. 
Sabina Romero -su madre- observa a su hijo y dice: “Se la pasa comiendo tierra”. “¿Tienen otra cosa para comer?”, le preguntó el cronista del mismo diario. “Está así nomás; en todo el día, la criatura no come nada. Hoy no comimos en todo el día porque no hay”. Tampoco sus hermanos, expresó con naturalidad Sabina, que parece resignada como los Tobas o Wichis que viven entre hambrunas, muriendo por docenas, agonizando por centenas en territorio chaqueño o en la sombra siempre amenazante de Auschwitz. 
El hambre, como un perro ciego, muerde -sin rostro y sin nombre- en el patio endiablado de la miseria y transforma la música de la existencia en un desencuentro de ternuras imposibles. Dónde posar el pie, dónde el poema. Sí,desmontar el mundo donde mueren los retoños inocentes, sería la tarea del hombre. 

Fuente de datos: Diario La Nación 20-08-07 
Fuente: Agencia de Noticias “Pelota de trapo”

BIBLIOTECA CORRENTINA

repre10(Por Darwy Berti, para momarandu.com). Entre los libros extraños y curiosos que forman la pequeña biblioteca correntina del café “El Mariscal”, se encuentra: “Por qué acusé de “golpista” al Dr. De la Vega”, del ingeniero León Lifschitz. Lo curioso de este libro impreso en Moglia consiste en que está compuesto por cartas a los lectores de un diario (El Litoral), que se inician a partir de las declaraciones del ex-gobernador de la provincia, doctor Blas Benjamín de la Vega y que se hicieron públicas el 7 de junio de 1964, justamente dos años antes del golpe de Estado encabezado por el general Juan Carlos Onganía.

A partir de esa fecha se inicia una polémica, reflejada en este libro, entre su autor, y el ex-gobernador acusado de colaborar en un proceso que culminaría con el derrocamiento de su propio correligionario, el radical Arturo Illia, en junio de 1966. Derrocamiento para frenar las medidas de Illia contra los monopolios antiargentinos. Derrocamientos apoyados por los periodistas venales antipatriotas y por los fundamentalistas católicos. Derrocamientos que entre otros males desató la Noche de los Bastones Largos, que causó la fuga de cerebros más grande de la historia de nuestro país. Sólo en la hasta entonces prestigiosa Universidad Nacional de Buenos Aires renunciaron l.378 profesores.

(Obviamente, todos los echados por el dictador Onganía, de las Universidades Nacionales, incluyendo la nuestra, eran “comunistas”, o “ateos” o “judíos” y entre los que fueron echados de la Universidad de Buenos Aires, 215 también eran científicos. Científicos e investigadores que, aún hoy, continúan aportando invalorables conquistas a las universidades de Europa, de Canadá, de América del Norte y de otros países de nuestra castigada América del Sur. Para más detalle se puede leer el libro de nuestro vecino Francisco Romero: “Culturicidio, historia de la educación argentina 1966-2004”, editado por Librería La Paz).

¿Por qué decimos que este libro del ingeniero Lifschitz es “extraño”? Por que el autor reproduce íntegramente las declaraciones de su propio adversario, dejando en manos del lector la responsabilidad de juzgar a las dos partes de este proceso. Una generosidad y una probidad intelectual que no abunda en el menú de hoy día. Los hechos históricos que sucedieron a esas cartas de lectores que hoy forman parte de este libro que a pesar de su pequeñez contiene grandes verdades, obviamente le dan la razón a su autor. Es como una versión lugareña de “Crónica de una muerte anunciada”, pero sin ficción.

“Como político que juzgo objetivamente las cosas -escribe en junio de 1964 el dirigente comunista León Lifschitz en una de esas cartas a los lectores del diario de los Romero Feris-, yo califico el planteo del doctor de la Vega de golpista, sin entrar a discriminar sobre su intención subjetiva. De modo que el planteo sobre la honestidad de su juicio no entro a discutir, además no hace al fondo de la cuestión. En sus declaraciones en ningún momento aparece la apelación a la acción popular, sino a fuerzas que no nombra, pero sin desmentir mi afirmación de que se trata de las fuerzas armadas…”

El libro concluye con un dato esclarecedor sobre la personalidad del ex-gobernador, extractado de la biografía “De la Vega y Corrientes”, escrita por el profesor de historia González Azcoaga. En ese pasaje el autografiado confiesa que por más de cuarenta años fue abogado de “La Forestal”. Empresa extranjera que, según el ingeniero Lifschitz basó su accionar en la corrupción, “utilizando legisladores, funcionarios y abogados, a su servicio, en desmedro de los intereses nacionales…La Forestal masacró obreros que luchaban por su trabajo y salario digno, depredó grandes zonas de riqueza forestal… fue un símbolo de la antipatria”. Este libro ayuda a saber quien es quien en Corrientes.

El concepto de subversión

“La doctrina que la dictadura aplicó en la guerra sucia nació en las selvas de Indochina y las calles escarpadas de Argel. Fue concebida por el ejército francés para sus guerras coloniales e importada por sus discípulos argentinos sin reflexión sobre sus consecuencias. Hasta el concepto de subversión fue importado. Los franceses también instruyeron al ejército de los Estados Unidos, que aplicó las mismas técnicas en Vietnam. Durante la Operación Fénix, 20.000 personas desaparecieron en Saigón.”

Por Marie-Monique Robin

Fueron los años más negros de América Latina. El 24 de marzo de 1976, cuando el general Videla tomó el poder en la Argentina, todos los países del Cono sur estaban ya bajo la férula militar. Ejecuciones sumarias, torturas, desapariciones. Stroessner en Paraguay, Pinochet en Chile, todos ejercen una represión feroz en nombre de la lucha contra el comunismo. ¿Cómo se llegó a ello? Sin duda, la sombra de los Estados Unidos planea sobre las dictaduras latinoamericanas.
Menos se conoce el rol jugado por Francia en su juventud, especialmente en la Argentina. La investigación comienza en Théoule-sur-Mer, al sur de Francia. Noviembre de 2002. Ex legionarios, paracaidistas, pieds noirs, o miembros de la OAS, los nostálgicos de la Argelia francesa se reúnen.
El decano del agrupamiento es el coronel Lacheroy, de 96 años, quien fue condenado a muerte por su participación en el putsch de los generales de Argelia. Es un testigo fundamental, porque para comprender la influencia de los franceses sobre las dictaduras latinoamericanas es preciso remontar el hilo del tiempo e internarse en la historia de las guerras coloniales. Todo comenzó en 1951, durante la guerra de Indochina. Designado al mando de un regimiento, Lacheroy fue fascinado por la organización del Vietminh, que tenía a raya a los más numerosos y mejor equipados franceses.
Coronel Charles Lacheroy: –Llegué a Indochina y enseguida leí de punta a punta el Libro Rojo de Mao Tse Tung. Fue el primero que me hizo comprender que lo que llamaban la retaguardia es más importante que la tropa y que antes de la tropa hay que ocuparse de la retaguardia. El enemigo que tenía enfrente en Indochina era hábil para servirse de la población. Era imposible llegar a un lugar sin que el enemigo lo supiera.
Así se conoció la teoría de la guerra revolucionaria. Para Lacheroy, el Vietminh era un agente del comunismo internacional que operaba bajo la máscara del independentismo.
Su arma era el adoctrinamiento de la población.
En consecuencia, en la guerra revolucionaria no hay más línea del frente porque el enemigo está en todas partes.
El 7 de mayo de 1954 los vietnamitas ganan la batalla de Dien Bien Phu, y con ella la independencia. Para los franceses es una humillación.
Ex resistente, el capitán Paul Aussaresses asiste al colapso.
General Aussaresses: –La derrota fue un shock. La mayoría de los militares franceses descubrieron que había que extraer las lecciones de esa derrota para evitar la misma desilusión en Argelia.
Durante la guerra de Argelia el Estado Mayor del Ejército adhirió definitivamente a la doctrina de la guerra revolucionaria, llamada aún guerra subversiva. Su obsesión, cortar al Frente de Liberación Nacional de su retaguardia, es decir de la población. Para eso los franceses innovan. Cuatrocientos mil soldados son desplegados sobre el territorio argelino. Es la técnica de la cuadriculación, primera aplicación concreta de la teoría de Lacheroy.
En enero de 1957, el ministro Robert Lacoste toma una decisión que tendría graves consecuencias. Delega el poder de policía en el coronel Massuh, que comanda la X División de Paracaidistas. Objetivo: aniquilar a la organización político-militar del FLN que multiplica los atentados terroristas en la capital argelina.
Comienza así la Batalla de Argel, en la que los paracaidistas cercan el barrio árabe la Casbah pararastrear a los colocadores de bombas. Ya son los únicos que mandan. Su jefe, el coronel Marcel Bigeard, un ex resistente que ganó sus galones en Indochina.
–Usted dijo que al principio el rol de cana no le gustaba mucho…
Coronel Bigeard: –Por supuesto, hubiera preferido enfrentar a combatientes. Está más en nuestra naturaleza que hacer un trabajo de cana. Pero lo aprendimos rápido, éramos paracaidistas.
–¿Por qué le llamaron la Batalla de Argel?
Paul Aussaresses: –Era una acción para capturar personas armadas y matarlas.
La Batalla de Argel llegará a ser un modelo de la guerra contrarrevolucionaria. De enero a setiembre de 1957 los franceses inventan o sistematizan técnicas militares que permanecerán largo tiempo en secreto. No hay imágenes de archivo. Sólo las imágenes de una película de ficción ítalo-argelina realizada en 1965 permite reconstruir sus métodos. Boicoteada por las grandes redes de distribución, fue muy poco vista en Francia.
–¿Vio la película La Batalla de Argel?
Aussaresses: –Sí. Es magnífica. Muy próxima a la verdad. No se puede hacer mejor, está muy bien interpretada.
–¿Quién es el coronel Mathieu de la película?
Aussaresses: –Bigeard.
Mathieu/Bigeard, en la película: –Es una organización piramidal compuesta por una serie de secciones. Cada militante sólo conoce a tres miembros como máximo. Su responsable, que lo eligió a él, y sus dos subordinados, que él mismo elige. Debemos realizar las investigaciones necesarias para reconstruir toda la pirámide para llegar al Estado Mayor. La base de este trabajo es la inteligencia. El método es el interrogatorio. Y el interrogatorio se convierte en un método cuando se ejecuta de modo de obtener siempre una respuesta.

La Inteligencia
Bigeard: –Todas las tardes a las seis se reunían los capitanes en mi oficina, cinco comandantes de unidades. Para llegar al jefe había que seguir el hilo hacia arriba y dibujábamos el organigrama en el pizarrón. Como resultado, obteníamos la información e íbamos a donde estaba el tipo.

Aussaresses: –Había que quebrar la capacidad del FLN para cometer atentados y para eso era necesario obtener información, a cualquier precio.

–¿Para ustedes eso incluía el uso de la tortura?

Aussaresses: –¡Qué pregunta! Incluida la tortura, claro.

Bigeard: –Yo di la orden: ustedes deben actuar en forma contundente contra los que colocaban las bombas, interrogarlos duramente, no sacarles los ojos ni cortarles las orejas pero aplicarles la picana, electrodos para pasarles corriente eléctrica. La llamábamos -la gehgene. No lo hice yo sino los hombres a mis órdenes, pero como jefe del regimiento yo soy el responsable.

Aussaresses: –Los escuadrones de la muerte eran suboficiales que Masssuh puso a mi disposición, cuyo número y nombre no revelaré nunca. Recorría toda la noche los regimientos preguntando a sus jefes y a los oficiales de informaciones qué habían hecho y qué habían conseguido. Cuando teníamos a un tipo que ponía una bomba lo apretábamos para quediera toda la información. Una vez que había contado todo lo que sabía, terminábamos con él. Ya no sentiría nada. Lo hacíamos desaparecer.

Escuadrones de la muerte, desaparecidos. El método fue inventado en Argelia. En aquel momento el prefecto de policía de Argel, Paul Teitgen, fue el único que denunció la desaparición de 3024 prisioneros entre los 24.000 registrados oficialmente.

Teitgen: –En la cárcel no estaban. Preguntaba por alguno y me decían que desapareció. Los habían enviado a Bigeard. La gente de Bigeard les ponían los pies en cemento y los tiraban al mar desde helicópteros. Un método sucio. Así no se hace la guerra.

Sin embargo, desde mayo de 1958 las técnicas de la Batalla de Argel comenzaron a enseñarse en un Centro de Entrenamiento en Guerra Subversiva creado por el ministro de Defensa, Jacques Chaban-Delmas?, a iniciativa de Bigeard. Pronto formaría a oficiales franceses, pero también portugueses e israelíes. La Batalla de Argel tuvo su manual, titulado La guerra moderna, escrito por el jefe de Aussaresses, el coronel Roger Trinquier, quien justificó en forma abierta la tortura como arma de la guerra antisubversiva. La transmisión se realizó en la Escuela de Guerra de París. Los primeros alumnos fueron argentinos. Entre ellos, el general Alcides López Aufranc, quien participaría en el golpe de Estado de 1976. En 1957 fue seleccionado por el Estado Mayor argentino para iniciarse en lo que ya se llamaba la doctrina francesa. La clave del curso era un mes de práctica en Argelia.

López Aufranc: –Los profesores tocaban siempre el tema de la guerra revolucionaria. Era algo totalmente nuevo para nosotros. En América Latina no conocíamos ese tipo de problemas. Había luchas políticas, a veces violentas, pero no subversivas. No conocíamos la importancia de la población en ese tipo de guerra. Para nosotros sólo existía la guerra clásica, con infantería, fusil, carros, cañón. Jamás habíamos imaginado un enemigo capaz de matar con un cuchillo o de estrangular a alguien con una cuerda. Con la sangre se aprende mucho.

Los métodos de la Batalla de Argel fueron exportados por primera vez a la Escuela Superior de Guerra de Buenos Aires. En 1959 los ejércitos de Francia y la Argentina firman un acuerdo que prevé la creación de una misión militar francesa permanente, cuyos asesores se instalan en Buenos Aires, en la sede del Estado Mayor. Todos son veteranos de Argelia que actúan en el mayor secreto. Hasta hoy el tema es tabú. Ninguno aceptó hablar ante una cámara del rol de la misión.

Coronel Bernard Cazaumayou, quien integró la misión entre 1962 y 1965:

–Viajamos a pedido del Ejército argentino para enseñar la guerra revolucionaria. La misión cumplió esa tarea y ninguna otra. No me interesa hablar.

Pagados por el Ejército argentino, los franceses hacen traducir los libros del coronel Trinquier, dirigen cursos y publican artículos en la Revista Militar. El tema es siempre la guerra antisubversiva, como lo reconoce de inmediato el coronel Robert Bentresque.

Coronel Bentresque: –La guerra antisubversiva es una guerra secreta.

–Frente a un enemigo que…

–No son tipos con los que usted pueda salir a tomarse un whisky.

La influencia de los franceses culmina en 1961 con la organización del Primer Curso Interamericano de Guerra Contrarrevolucionaria, en el que participan militares de 14 países. Su director fue López Aufranc, quien confió la planificación a los militares franceses.

–¿Había oficiales de todo el continente?

López Aufranc: –Sí, de todo el continente, inclusive de los Estados Unidos. Todos los oficiales de América del Norte y del Sur se reunieron en nuestra Escuela Superior de Guerra. Bentresque fue mi más directo colaborador.

A Bentresque siempre le costó asumir ese rol.

Bentresque: –Lo hicieron técnicos argentinos. Digamos que ellos usaron nuestro curso para elaborar el propio.

–¿Es cierto que los Estados Unidos estaban celosos?

López Aufranc: –Claro, querían que los franceses se fueran. Veían con mal ojo el rol de Francia. Pero los americanos no sabían nada de la guerra revolucionaria. Aprendieron al mismo tiempo que nosotros.

En un oficio dirigido a su cancillería, el embajador francés Blanquet de Chaillat confirma los celos de los estadounidenses. Ironía de la historia. Aunque había sido realizada para denunciar la guerra sucia desarrollada por los franceses, la película La Batalla de Argel se usó en la Argentina para entrenar a los militares en la lucha antisubversiva. ¿Quién suministró la copia de la película? Misterio. Marie-Monique? Robin entrevista a los ex cadetes de la Armada Julio César Urien y Aníbal Acosta, a quienes se les proyectó la película en 1967. Cinco años después los dos oficiales fueron apresados y dados de baja de la Armada por denunciar el uso de la tortura.

Julio César Urien: –No son recuerdos agradables, porque todo eso lo viví en carne propia.

–¿Quién les proyectó esa película en la Escuela Naval?

Urien: –El director de estudios y el capellán naval, que la acompañaba con un punto de vista religioso.

–¿El capellán justificaba los métodos de la Batalla de Argel?

Aníbal Acosta: –Absolutamente.

–¿Incluso la tortura?

Urien: –Sí. La tortura no era considerada un problema moral sino un arma de combate.

Acosta: –Un sector de la jerarquía católica sostuvo ese tipo de práctica. Nos presentaron esa película para prepararnos para un tipo de guerra que no era la que nos llevó a entrar a la Escuela Naval, la guerra regular. Nos preparaban para una guerra irregular, nos iban acostumbrando de a poco a esos métodos que se emplearían más adelante. Nada que ver con la guerra contra un enemigo exterior. Nos preparaban en misiones policiales contra la población civil que pasó a ser el nuevo enemigo.

Escuela de las Américas, en Panamá.

Su nombre siempre se ha asociado a la historia de las dictaduras latinoamericanas. Creada en 1946 por los Estados Unidos, a mediados de la década de 1960 se especializó en la guerra antisubversiva. En nombre de la lucha contra el comunismo, 60.000 oficiales latinoamericanos serán entrenados en la que se llamará Escuela para dictadores.

Es una historia conocida.

Lo que se conoce menos es el rol de los franceses en la formación de los instructores norteamericanos. Todo comenzó en 1960, cuando Pierre Messmer es nombrado ministro de Defensa. Fue contactado por los norteamericanos cuando se perfilaba la guerra de Vietnam.

Pierre Messmer: –Les interesaba la teoría de la guerra revolucionaria. Pidieron asesores. Enviamos gente que tenía experiencia. Era sobre todo cuestión de experiencia.

–Y Aussaresses, ¿cómo llegó a ser instructor en Fort Bragg?

Messmer: –Porque era un especialista. Cuando los norteamericanos pidieron asesores técnicos supongo que el Estado Mayor del Ejército consultó sus listas y designó gente que hubiera estado en Argelia y hubiera tenido la misión de interrogar prisioneros.

–Y Aussaresses era uno de los mayores especialistas en la guerra revolucionaria.

Messmer: –Aussaresses me parece que no es un pensador, es un ejecutor.

1961. El teniente coronel Aussaresses es nombrado en la agregaduría militar en Washington, de la que dependen diez oficiales de enlace. Todos eran veteranos de Argelia. Fueron distribuidos en distintas escuelas militares estadounidenses. Aussaresses fue destinado a Fort Bragg, sede de las fuerzas especiales que intervendrían masivamente en Vietnam.

–¿Qué enseñó allí?

Aussaresses: –Enseñé las condiciones en las que hice un trabajo que no era el normal en una guerra clásica, las técnicas de la Batalla de Argel, arrestos, inteligencia, torturas.

El general John Jons y el coronel Carl Bernard son dos ex alumnos de Aussaresses en Fort Bragg. Veteranos de Vietnam, hoy militan contra el uso de la tortura. Confirman que a principios de la década de 1960 ni habían oído hablar de guerra subversiva.

General John Jons: –No teníamos ninguna experiencia, por eso hicimos venir instructores de Francia y leímos artículos y libros sobre la experiencia francesa.

Coronel Carl Bernard: –Leímos La guerra moderna, de Trinquier. Aussaresses, que había trabajado con Trinquier, nos trajo las pruebas de imprenta a Fort Bragg en 1961. Lo leímos en detalle y por desgracia yo fui uno de quienes lo estudió a fondo. A partir de ese libro se concibió la Operación Fénix. Envié el libro a Robert Comer, que trabajaba en la Casa Blanca.

En 1967 ese agente de la CIA fue designado jefe de la oficina en Saigón. Dirigió una unidad de escuadrones de la muerte, acusado de eliminar las redes del Vietcong dentro de la población. Fue una guerra muy sucia, bautizada Operación Fénix.

Coronel Bernard: –Fue una copia de la Batalla de Argel. El resultado fue trágico y estoy usando un eufemismo. Hubo un mínimo de 20.000 personas asesinadas, civiles. Paul Aussaresses nos enseñó en Fort Bragg la importancia capital de la inteligencia en ese tipo de guerra, cómo obtenerla y cómo explotarla. Y nos explicó la tortura. Tomaba un prisionero. En general lo convencía de hablar. La mayoría hablaba. Pero al que no quería, lo sometía a sufrimientos físicos, sufrimientos mortales que hacían que terminara por hablar. Explicaba que si otro prisionero asistía a la sesión de tortura se convencía de hablar porque sabía que sería el siguiente. El problema adicional era qué hacer con el prisionero torturado. La respuesta de Aussaresses es que debían ser ejecutados.

–¿La mayoría de sus alumnos fueron enviados a Vietnam?

Aussaresses: –Sí, fueron al trabajo, en Vietnam. Volví a encontrar a algunos cuando fui agregado militar en Brasil en 1973. Tuve una relación muy estrecha con los militares brasileños. Era una dictadura militar. Brasil ayudó considerablemente la acción del general Pinochet contra Allende.

En 1973 la represión se abate sobre la izquierda chilena. Los sobrevivientes contaron que oficiales brasileños dirigían las sesiones de tortura.

¿Fueron formados por Aussaresses?

El ex jefe de la DINA, Manuel Contreras, responde en su lugar de detención en la base militar en donde comenzó el golpe de 1973. Puede decirse que está en familia, rodeado de sus custodios y su equipo médico: -Eramos admiradores de la OAS dentro del ejército, por su valentía y combatividad. Era un modelo.

–¿Conoció al general Aussaresses?

Manuel Contreras: –No lo conocí pero envié a muchos oficiales chilenos para que los entrenara, en Manaos. Cada dos meses le mandaba un nuevo contingente de oficiales para que los entrenara. El trabajaba habitualmente en la sede del Servicio de Inteligencia, pero viajaba a Manaos para el entrenamiento.

Fuente: Página/12 (2005)-Extraído de www.elortiba.org

La Escuela Francesa

Marie-Monique nos cuenta su investigación, las estrategia del ejército argentino en la agencia supranacional del crimen que era la Operación Cóndor. Nos cuenta también, cómo Francia, a la vez que defendía los derechos humanos, en tinieblas asesoraba a las dictaduras con una perfecta maquinaria paramilitar: la temible OAS.

Por Raúl Favella y Silvia Rodulfo

“¡Gracias señora, ahora lo han dicho, lo han reconocido, y puedo empezar el duelo por la pérdida de mi hijo que nunca va a aparecer!” Estas últimas palabras pertenecen a una Madre de Plaza de Mayo, y fueron dichas cuando la mujer tuvo oportunidad de conversar en directo con Marie-Monique Robin, la documentalista e historiadora francesa que acaba de estrenar en Buenos Aires su filme Escuadrones de la Muerte, la escuela francesa. Una mujer, una madre de desaparecido, le agradece a Marie-Monique que su obra narre la tragedia a través de la boca de los verdugos. Nadie más, a partir de ahora, podrá llamar locas a las mujeres del pañuelo blanco. Allí están los dueños de vidas y haciendas Reinaldo Bignone, Albano Harguindegy y Ramón Genaro Díaz Bessone (ver cuadro), confesando lo que hasta ahora sus voces habían sabido callar en los tribunales de justicia y ante la prensa. Para ello contaban con una siniestra elaboración intelectual: el eufemismo. Errores, excesos, últimamente daños colaterales para estar más a la moda, toda una gama de expresiones que brotaban de sus bocas de mando como un acto de ilusionismo, al que invariablemente recurrían en postreros intentos de agregar a la historia el capítulo exculpatorio de sus crímenes.

Marie-Monique nos contó los comienzos de su investigación a partir de la estrategia que el ejército argentino puso en práctica en 1974 junto a sus homólogos chileno y uruguayo, a través de ejercicios coordinados de cooperación –en la llamada Operación Cóndor– que consistían en el intercambio de información de los desplazamientos de los militantes opositores que huían de un país a otro, esperando salvar sus vidas en algunos casos, y en otros colaborar desde zonas más o menos cercanas con la resistencia de sus países de origen. Entre esas circunstancias, Francia aparece como una metáfora del Templo de Jano, el dios romano de dos caras. Mientras a la luz del día reivindica su tradicional defensa de los derechos humanos, en tinieblas asesora a las dictaduras mediante las teorías elaboradas por el ejército francés como consecuencia de las guerras coloniales de Indochina y Argelia, y en ésta última la creación de su perfecta maquinaria paramilitar: la temible OAS.

“Me interesaba saber”, nos dijo Marie-Monique en la entrevista que nos concedió, “cómo los gobiernos de facto habían creado la agencia supranacional del crimen que era la Operación Cóndor, y cómo era su mecánica tan feroz. Empecé a leer libros sobre el tema, todos escritos por latinoamericanos –ahora hay también uno de un norteamericano, John Dinges– y leyéndolos me di cuenta de que siempre se mencionaba a los franceses como parte de la cuña ideológica. Eso me llamó la atención porque nunca había oído hablar de esto, como nadie en Francia, ni siquiera los historiadores, ya que ellos también lo descubrieron viendo mi documental. Entonces traté de entender el por qué de hablar de Francia en este cuadro. Porque trabajando sobre la Operación Cóndor pensé que iba a llegar a Estados Unidos, por supuesto, pero nunca a Francia. Y tuve que hacer un trabajo de archivo, de testigos, desde la guerra colonial de Indochina, que está al principio de esta historia”.

Argentina fue la cabecera del ejército francés en el Cono Sur de América, desde donde extendió su influencia hasta Brasil y Chile. En nuestro país una misión francesa permaneció durante más de veinte años, hasta promediar la última dictadura, con la sola interrupción impuesta en 1973 por el breve gobierno del Presidente Héctor Cámpora. Todo comenzó en 1957, a pedido del general Carlos Rosas, seguido del primer viaje de instrucción a Francia de oficiales argentinos entre los que se encontraba el general Alcides López Aufranc, quién permaneció allí durante dos años y luego desempeñó un activo rol como instructor y en la coordinación de la misión, tal como él mismo da testimonio en Escuadrones de la muerte: la escuela francesa.

“Cuando teníamos a un tipo que ponía una bomba lo apretábamos para quediera toda la información. Una vez que había contado todo lo que sabía, terminábamos con él. Ya no sentiría nada. Lo hacíamos desaparecer.” General Aussaresses

El ritmo informativo vertiginoso del filme encierra al espectador entre los márgenes de la vasta cuota de dolor que la historia le depara a la conciencia humana. Pero, ¿basta recordar el pasado para evitar que se repita, como parece afirmar Santayana cuando dice que quienes lo olvidan “están condenados a repetirlo”? La gran potencia del filme de Marie-Monique radica en la transparencia del pasado, que permite entrever las prioridades de la política internacional del momento. Uno de los puntos más altos es el testimonio del inmutable general Paul Aussaresses, refiriendo sin cargo alguno de conciencia las torturas y desapariciones cometidas en Argelia, y su periplo por Estados Unidos junto a un grupo de veteranos para instruir al ejército de ese país en las técnicas que luego se aplicarían en Vietnam, y casi tres décadas después en Afganistán, Guantánamo e Irak.

Tu película demuestra que lo que da lugar a la represión en nuestro país es una coyuntura internacional, y hoy en día hay una coyuntura de legitimación de la represión y la tortura. El filme es un toque de alerta sobre ese círculo infernal universal.

Marie-Monique Robin: La teoría de los franceses es una concepción militar apoyada en la experiencia de Indochina. Llegaron allí después de terminada la Segunda Guerra Mundial, que era una guerra clásica, con un frente y con soldados en uniforme. Pero cuando llegan a Indochina se dan cuenta de que son muy numerosos y están muy bien equipados, de que no pueden acabar con el viet minh y se preguntan por qué. Así nace la teoría de la guerra contrarrevolucionaria, porque el viet minh anda sin uniformes, escondido en la población que les presta apoyo, dándoles comida. La llaman una guerra moderna. ¿Por qué es moderna? Porque no hay frente, es una guerra de superficie, el enemigo está escondido en todo el terreno, no se sabe dónde está. El enemigo es interno, no está afuera, todo el mundo se vuelve sospechoso, hay que controlar a toda la población y hay que buscar nuevas formas militares para luchar contra esta nueva forma de guerra. Por eso la cuadriculación territorial, que fue tomada aquí al pie de la letra, o la división en zonas y sub-zonas para que el ejército controle todo el territorio. Entonces la inteligencia se vuelve muy importante, y quien dice inteligencia dice interrogatorio, y quien dice interrogatorio dice también tortura. Es muy lógico. El problema es qué hacer con los torturados cuando están muy mal: hacerlos desaparecer. Pero al mismo tiempo no es solamente una cuestión de técnicas militares. Se trata de un modelo dictatorial de poder. Esto es interesante porque cuando llega aquí la misión de los militares franceses, en 1959, ellos traen técnicas militares pero también una concepción ideológica, teórica, del poder del ejército, que deriva en el terrorismo de estado.

¿Cualquiera del pueblo, un obrero, un estudiante… podría ser un terrorista?

Argentina se interesaba por la guerra revolucionaria cuando no había todavía guerrilla ni subversión, Fidel Castro no había llegado al poder en Cuba y, si lo comparás con Chile, el Partido Comunista no significaba nada aquí por la historia propia del país con el peronismo. Cuando le pregunté por qué a López Aufranc me respondió que se estaban “preparando para la tercera guerra mundial que estaba por llegar, y estábamos convencidos de que Argentina iba a ser un frente importante”. Tenían una concepción virtual del enemigo. Balza me dijo que esta idea fue lo peor que trajeron los franceses, más que la tortura, que ya había sido utilizada aquí como el propio Ernesto Sábato lo denunció en 1950 en el diario Mundo Argentino. Después, los franceses convirtieron a la tortura en el arma principal de la guerra antisubversiva para sacar información. Balza me dijo que fue una contaminación de toda una generación de oficiales, a la cual él pertenecía, los que poco a poco se apartaron de la sociedad argentina, viéndola como un peligro, y olvidándose de que ellos eran parte de la propia nación. Te das cuenta que lo que ocurrió en el ´76 fue un proceso muy lento pero bien calculado. Poco a poco. Cuando llega Isabel al poder, la viuda de Perón, los decretos de aniquilamiento dan la base para que cuando llegue (Jorge Rafael) Videla esté todo listo. Es muy distinto de Pinochet que hace un golpe de verdad y mata a Salvador Allende, en Argentina ni siquiera fue una ruptura institucional. Por eso fue tan feroz, porque tenían todos los medios. Una preparación intelectual e ideológica, te imaginas lo que significa, se lanzan a la calle y es tremendo.

Algo de fuerte impacto en la película es, por un lado, el arrepentimiento de dos militares norteamericanos que participaron de la guerra de Vietnam… Y en Argentina la decisión de los oficiales de marina Urien y Acosta, que en 1972, bajo fuertes presiones del gobierno militar de entonces, deciden pasar a la otra orilla, con toda la valentía que eso requiere.

En los Estados Unidos la ejecución de la tortura es pública. Ahora lo sabemos porque la prensa descubrió algo que para mí es una gran hipocresía, porque cuando en abril 2003 yo estaba filmando para mi documental al general John Jones y el coronel Carl Bernard, dos norteamericanos que fueron alumnos de los franceses, la guerra llevaba ya un mes. Y ellos me dijeron que se sabía que se torturaba en Guantánamo, que iban a utilizar de nuevo la famosa doctrina francesa, y que se estaban estudiando los libros de Aussaresses, por ejemplo. Cuando los encontré estaban deprimidos y completamente en contra de la guerra de Irak. Yo que siempre tengo mis problemas con los EEUU por saber tantas cosas de su política, quedé asombrada de encontrar dos generales diciendo que la tortura no sirve para nada, sino todo lo contrario, que es una solución a corto plazo que genera odio y finalmente genera más terroristas. Fue muy interesante verlos. La presencia de Urien y Acosta se dio por una casualidad, porque yo buscaba testigos, actores de esta historia, y me di cuenta de que dos ex oficiales de la Armada de la misma promoción de (Alfredo) Astiz, uno de los símbolos de la represión, habían sido capacitados con la película de Gilo Pontecorvo La batalla de Argel, con el fin contrario para el que fue filmada, que era denunciar la práctica de la tortura con todo detalle. Dice Acosta que la presentaron en 1967 “para prepararnos psicológicamente en estas técnicas que todavía no eran sistemáticas como de 1976 en adelante; nos preparaban a librar una guerra interna contra nuestros propios ciudadanos, para actuar como un ejército de ocupación, porque lo que hizo Francia en Argelia e Indochina fue eso”. Fue muy interesante porque nunca se habla de esta gente, igual que de los dos oficiales norteamericanos. Porque si tu piensas en los jóvenes, son ejemplos que hay que subrayar. Esa gente dijo que no. Algunos de sus amigos murieron por eso. A Urien casi lo mataron. Eso quiere decir que siempre es posible decir que no; como lo dijo muy bien (Martín) Balza cuando hizo su autocrítica: si uno obedece órdenes inmorales delinque.

Ése es el límite…

Para ellos el fin justifica los medios. Díaz Bessone, por ejemplo, escribe mucho justificando los medios que utilizaban para conseguir sus fines. Y esta es una concepción que sigue vigente. Si tú entras nada más que en la lógica militar, lo que hicieron los franceses en Indochina y Argelia es muy lógico. Si no buscas una solución política al problema de una guerra colonial es lógico que lleguen a hacer esto. Y la lógica es implacable. No para justificarlo, pero me interesaba saber cómo entraron en esa lógica. Los franceses como Aussaresses por ejemplo, que no era un racista, que se la había jugado de verdad contra los nazis y contra la tortura, pasó a ser torturador. Yo quería entender cómo fue posible este cambio de muchos de ellos, y fue la ideología lo que los llevó a esto. Estaban completamente convencidos de que la tercera guerra mundial iba a empezar o ya había empezado, que los movimientos de independencia eran manipulados por Moscú. Eran ferozmente anticomunistas. Poco a poco, como el poder político los dejó, pensaron que la solución era militar, y así fue.

¿Cambió tu visión de Francia después de hacer el filme?

¡Si cómo no!, eso fue lo más duro para mí. Al principio no quería creerlo. Poco a poco avanzando en la historia desde Indochina, donde descubrí la famosa teoría de la guerra revolucionaria que fue desarrollada por algunos militares franceses, y pasando a la guerra de Argelia, vi cómo los franceses desarrollaron técnicas de la ahora famosa guerra antisubversiva, y me di cuenta de que eso de verdad lo exportaron, sobre todo aquí a Argentina, donde por muchos motivos la influencia fue muy fuerte, mucho más fuerte que en Chile o que en Brasil. Yo me di cuenta de que Francia tenía una doble fachada. Una que permitió que llegaran muchos argentinos y chilenos y pudieran quedarse, aunque te cuentan también que no fue un exilio tan fácil; me acuerdo bien que cuando estaba en la sala de edición invité a dos amigos chilenos para que vieran la película y me dieran su opinión y una amiga mía se puso a llorar y me dijo: ¡Ahora entiendo por qué una vez volví a mi casa y encontré que la habían revuelto toda! Habían escapado del infierno pero por otro lado fue complicado, con mucho control. Eso tampoco lo sabía. Creo que Francia tiene esa doble fachada que no sospechaba. De un lado es el país de los derechos humanos, tierra de auxilio que recogió a muchos refugiados, eso es cierto, y por otro lado, a un nivel secreto, apoyando en su saber hacer, a las dictaduras más duras que hubo en este continente.

¿En qué medida éstas cosas siguen ocurriendo en los problemas actuales como el de Irak, aunque Francia se haya opuesto al envío de tropas que decidió la coalición invasora en 2003?

Es una pregunta muy difícil de responder, habría que seguir investigando. Lo que sí es cierto es que las condiciones son las mismas de hace treinta años; existe el desafío –como llaman los políticos al terrorismo– de Al Qaeda, y la respuesta que se dio en Francia siempre fue una respuesta militar, porque nunca se trató de buscar una solución política a lo que era el problema de Indochina y de Argelia, y da igual hoy. Francia está un poco aparte porque estuvo en contra de la guerra en Irak, pero lo que es cierto es que todos los gobiernos actuales tratan de resolver el problema del terrorismo de Al Qaeda con una solución militar, con todo lo que esto significa en el terreno propio y también de control interno de las sociedades en las que estamos viviendo. Lo que estamos viendo en Estados Unidos es terrible, para mí es un país que se está volviendo fascista, donde no puedes moverte sin temer que te pase algo. A mí me detuvieron durante varias horas por una tontería. Si seguimos pensando que la única solución es la militar vamos al muro como los franceses hicieron en Argelia o Estados Unidos en Vietnam, o aquí los militares argentinos. La única solución posible es la política, pero eso es mucho más a largo plazo. Por eso la película es muy actual. Cuando empecé a trabajar investigué Indochina, Argelia, me metí de verdad en la historia del Cono Sur, pensaba que todo eso era el pasado, pero finalmente me di cuenta de que no, porque lo que trajeron los franceses sigue válido. La batalla de Argelia fue presentada el año pasado en el Pentágono a oficiales que iban a la guerra de Irak, donde sigue válida la famosa doctrina francesa ¿Por qué? Porque lo que hizo el coronel Trinquier escribiendo su libro La guerra moderna, que aquí también fue traducido y se encuentra en la Biblioteca de la Escuela Militar donde lo vi, fue teorizar un estatuto del terrorista –y lo que está haciendo Bush en Guantánamo es lo mismo– diciendo: “el terrorista por su modo de actuar, sin uniforme, poniendo bombas, matando a civiles, no respeta las leyes de la guerra. Entonces como él no las respeta, no hay necesidad de aplicarle las convenciones de Ginebra”. Eso es fundamental, porque es ver al terrorista como una persona aparte, que no es un combatiente, y eso significa la tortura. El estatuto especial de Guantánamo establece que los presos no tienen derecho alguno, ni de defensa, y ni siquiera se sabe por qué están ahí. Finalmente los sueltan sin que se sepa porque estuvieron dos años ahí presos. Eso es el numen de la teoría francesa y sigue válida por completo. Esto te da miedo porque treinta años después no hemos aprendido nada, siguiendo con las mismas técnicas y sin pensar nunca en la solución política para resolver el problema de Al Qaeda. Pero si nunca nos ponemos a pensar en lo que está pasando en Palestina nunca vamos a arreglar esto, seguro.

En Argentina entrevistaste a cuatro generales, los cuatro formados en la escuela francesa y los cuatro muy prácticos en la tarea de inteligencia. No demostraron nada de eso cuando vos los abordaste (Risas).

Una cosa increíble, porque yo estoy en Internet y cuando estuve en casa de Bignone vi que tiene conexión. Era simplemente buscar quién era yo. Siempre me preguntan por qué me hablaron a mí. Yo siempre cuento los mismos argumentos que usé: que soy francesa, historiadora, que no me importaba el problema de los derechos humanos sino la lucha concreta contra el terrorismo, las técnicas, el papel de los franceses; y yo creo que de verdad pensaron que estaba de su lado.

Algunas de las expresiones más fuertes las obtuviste mediante cámara oculta. Querríamos conocer tu opinión acerca del uso de este recurso.

Bueno, yo la uso con mucho cuidado porque hay que tener bien en claro por qué se hace. En este caso no tuve ninguna duda, no me costó ningún problema de ética profesional. Ese señor, Bignone, es el responsable junto con otros de la muerte de mucha gente inocente, y si es la única manera de grabar lo que dicen lo hago. En otro documental que hice sobre el tráfico de órganos también lo hice. Estamos viviendo un mundo donde el derecho a la imagen es un negocio. No hay que confundirse. Una cosa es una estrella de cine que protege su imagen privada y otra un verdugo, un victimario. ¡Por favor! Un diario muy conocido aquí me dijo que es algo que está en contra de la ética profesional. ¿Y no está mal matar a miles de personas y que anden por la calle sin problemas?

Queremos que nos expliques cómo hiciste la cámara oculta.

Hay dos tipos de cámara oculta. Una cuando Bignone me recibe diciéndome “no quiero ser filmado” y entro sin cámara. Oculta por completo. Y la otra es cuando terminamos la entrevista a Díaz Bessone y seguimos grabando con la betacam, la cámara grande que estaba situada frente a un espejo donde se le veía reflejado. Eso fue muy importante porque cambió por completo, se relajó y apareció como es. Con Harguindeguy hicimos la misma cosa y continuó igual, no cambió de personaje. Pero Díaz Bessone sí; esta ruptura del personaje que había dado frente a la cámara y después fue algo notable.

Estamos en un sistema que puede justificar la tortura y no el uso de la cámara oculta con los torturadores. ¿Sería ésa la síntesis?

Exactamente. Esto también es una gran duplicidad mental y también una manera de no querer ver la realidad. Finalmente como fue el caso de Francia cuando el general Aussarenses empezó a hablar y escribió su libro sobre lo que había hecho en Argelia, eso molestó mucho al poder, a los políticos, al ejército mismo, que había guardado todo en silencio. Y yo como periodista no voy a ser cómplice de ese silencio, no, no, no, porque yo pienso que ese silencio y la negación de los casos de crímenes importantes es como una gangrena que debilita a la democracia. No solamente aquí sino en Francia también; tuvimos un silencio de cuarenta años sobre lo que pasó en Argelia y ahora lo estamos descubriendo. A mi papá por ejemplo, que ahora tiene sesenta y siete años y tenía veinticuatro cuando tuvo que cumplir su servicio militar, lo mandaron un año y medio a Argelia. Cuatrocientos mil jóvenes hicieron su servicio militar allí, al mismísimo infierno. Ellos no hablaron porque todo el mundo quedó mudo, hubo amnistía general en 1962 y la consigna era no hablar. Y mi papá nunca habló. Empezó a hablar hace poco, como otros de su generación. Lo que pasa es que esos hombres tienen 67, 70 años, sus hijos se fueron de la casa y empiezan a tener problemas de sueño…

¿Ni siquiera familiarmente lo hablaron…?

No, no, no, empiezan a ir al psicólogo, te das cuenta en qué medio viven. Hay muchos de ellos que fueron violentos con su mujer, con sus niños. Por eso te digo que la gangrena está. Si todos hablan ampliamente, Aussarres habla en Francia y estos señores de aquí hablan por todo un trabajo sobre lo que pasó, personal o colectivo, y por eso si la única manera es hacerlo con una cámara oculta, bueno, se hace. En estos casos de violaciones a los derechos humanos es terrible el silencio, a nivel global, colectivo y a nivel personal.

El silencio construye imágenes. Es muy impactante en el filme la referencia a John Kennedy, cuya figura en Latinoamérica tenía dimensiones míticas. Su asesinato, siendo nosotros muy jóvenes, nos hizo llorar como si se hubiera apagado un faro de la humanidad

Él estuvo en Argelia cuando era senador, leyó las revistas militares francesas; no hay que olvidar que él hizo la invasión militar a Cuba en Playa Girón. Hasta Kennedy la Escuela de las Américas de Panamá no tenía la función de enseñar la lucha antisubversiva. Él pidió a Francia el envío de expertos. Porque era muy anticomunista. Él, y no otro, fue quien pidió que un tipo como Aussarres llegara a Fort Bragg, a las fuerzas especiales de ejército americano. Yo también descubrí esto. Fue él.

¿Qué fue lo que más te impactó haciendo la película?

Las palabras de los verdugos

“Es un tema tabú, es una exageración lo que dicen acá. Es un tema muy difícil de explicar. La esencia es que los primeros que optan por desaparecer son ellos. No es como en el caso de Argelia. En el caso nuestro, ellos pasan a la clandestinidad, desaparecen. Se ponen nombres de guerra, tienen documentos falsos y obran en la clandestinidad. O sea, para la sociedad no existen. ¿Nos vamos a preocupar después nosotros por identificarlos? Llevaban una pastilla de cianuro en el bolsillo. En la guerra clásica también hay desaparecidos”. Reinaldo Bignone

“Hicimos lo que correspondía, en cumplimiento del deber militar. Empezamos bajo un gobierno constitucional y seguimos en un gobierno de facto. Las Fuerzas Armadas deben decirle al pueblo argentino: nosotros los libramos de ser un país marxista. Tengo que reconocer que cometimos errores. Si no cometiéramos errores seríamos dioses. Qué aburrido sería un país gobernado por los dioses, sin pecado, sin delito”. Albano Eduardo Harguindeguy

“¿Cómo puede sacar información (a un detenido) si usted no lo aprieta, si usted no tortura? (…) ¿Usted cree que hubiéramos podido fusilar 7000? Al fusilar tres nomás, mire el lío que el Papa le armó a Franco con tres. Se nos viene el mundo encima. Usted no puede fusilar 7000 personas”. Ramón Genaro Díaz Bessone

La colaboración política de Francia con las dictaduras, como lo dice Harguindeguy que era ministro del interior. Michel Poniatowsky era ministro del interior (del gabinete de Valery Giscard D Estaing) y era un hombre de la OAS. Harguindeguy me comentó que Poniatowsky vino acá con una cita para intercambiar información sobre los subversivos y yo lo verifiqué; vino en 1978, y conseguí los artículos de La Nación de aquella época, un diario que apoyó aquí a las dictaduras, donde él dice que está de todo corazón con los militares, que el enemigo común es el terrorismo. Después cuando estuve en Chile con el general Manuel Contreras (Jefe de los Servicios Secretos) tuve otra confirmación. Él me dice que la DINA colaboraba con 37 servicios de inteligencia del mundo, que con Francia se colaboró mucho con la DST Dirección de Seguridad de Territorio, y que cuando ocurrió la Operación Retorno de los chilenos que volvían a Chile para seguir con la resistencia armada contra la dictadura, la DST les avisaba cada vez que uno de ellos subía al avión. Cuando hice mi libro traté de verificar esto, porque Contreras es muy conocido por ser un mentiroso, y entonces hay que tener cuidado. Hablé con dos miembros de la DST, uno era el número dos de aquella época, y me dijo “si, puede ser. No fui yo personalmente pero puede ser. Recibíamos cada dos o tres meses los attaché militares de las embajadas; el encargado de aquella época no era cualquiera, era el general Ituriaga, que era la mano derecha de Contreras, encargado de las operaciones militares de la DINA en el marco de la Operación Cóndor; él fue nombrado attaché militar en París. Del mismo modo que llegaron los peores de la ESMA a Paris para hacer el Centro Piloto. Entonces me dice “si un chileno viene y nos pide un servicio como la lista de los chilenos que suben al avión rumbo a Chile cada semana es algo muy fácil de hacer: basta con llamar a la Policía Aeronáutica para que nos provean la lista”. Cuando le pregunté por qué se hizo me contestó que eran servicios amigos. Además vendíamos armas a Chile. Aussarres termina como attaché militar en Brasil y pasa a la empresa de venta de armas de Francia y sigue trabajando allí con su amigo el coronel Legain, del que también hablo en la película, que hizo un discurso donde dice lo bien que piensa de las dictaduras. Es él quien vende los Exocet de la guerra de Malvinas. Y Aussarres me dijo que la empresa nacional francesa siguió vendiéndole armas a Chile después del embargo internacional. Estaban en la misma concepción ideológica del mundo, no les molestaba hacerlo. Estoy muy contenta de que la película se dé aquí de manera completa, no solamente los pedazos de los militares argentinos; no es para defenderlos, no les quita la culpa a ellos, pero hay que entender que todo eso fue una responsabilidad colectiva, en donde cada uno tiene su parte. Por eso en esta película por primera vez no hay ninguna víctima, yo quería nada más que las palabras de los actores para desmenuzar su mecánica.

Es impactante el testimonio de los militares, que siempre muestran un dejo de orgullo por lo que hicieron en esta historia.

Harguindeguy y Díaz Bessone lo dicen muy bien. Eso se verá cuando salga aquí la versión en DVD, que tiene media hora más de duración. Harguindeguy dice que no tiene ningún arrepentimiento: “cometimos errores pero si no hubiera sido así habríamos sido Dios. Argentina habría terminado como una nueva Cuba”. Díaz Bessone dice en la parte oficial de la entrevista que “en todas las guerras hay daños colaterales; en la guerra clásica son los civiles que mueren bajo las bombas, y en la guerra antisubversiva son los desaparecidos. Mientras se verifica si un sospechoso tiene o no que ver con la subversión, este puede morir siendo inocente, pero si se comparan los daños colaterales de la guerra clásica con la guerra antisubversiva, en esta última hay menos inocentes muertos. ¿Cuánta gente murió, y qué? Nosotros no matamos a tanta gente”. ¡Así lo dice, así!

DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS

El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos, cuyo texto completo figura en las páginas siguientes. Tras este acto histórico, la Asamblea pidió a todos los Países Miembros que publicaran el texto de la Declaración y dispusieran que fuera “distribuido, expuesto, leído y comentado en las escuelas y otros establecimientos de enseñanza, sin distinción fundada en la condición política de los países o de los territorios”.

Preámbulo

Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana;

Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias;

Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión;

Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones;

Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad;

Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y

Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso;

La Asamblea General

proclama la presente

Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

 

1- TODOS  LOS  HOMBRES  NACEN  LIBRES  E  IGUALES  EN  DIGNIDAD  Y DERECHOS.-

2-NADIE  PODRÁ  SER  DISCRIMINADO  POR  SU  SEXO,  RAZA, RELIGIÓN  O  CUALQUIER  OTRA CONDICIÓN.-

3-TODOS  TENEMOS  DERECHO  A  LA  VIDA  Y  A  LA  LIBERTAD.-

4-NADIE  SERÁ  SOMETIDO  A  ESCLAVITUD  NI  A  SERVIDUMBRE   EN  CUALQUIER  FORMA.-

5-NADIE  SERÁ  SOMETIDO  A  TORTURAS.-

6-TODOS  TENEMOS  DERECHO  AL  RECONOCIMIENTO  DE  NUESTRA  PERSONALIDAD  JURÍDICA. –

7-TODOS  SOMOS  IGUALES  ANTE  LA  LEY.-

8-TODOS  SOMOS  LIBRES  DE   EJERCER  RECURSOS  LEGALES  CONTRA  ACTOS  QUE  VIOLEN  NUESTROS  DERECHOS.-

9-NADIE  PODRÁ  SER  ARBITRARIAMENTE  DETENIDO,  PRESO  NI  DESTERRADO.-

10-TODOS  TENEMOS  DERECHO  A  SER  ESCUCHADO  POR  UN  TRIBUNAL  INDEPENDIENTE.-

11-TODA  PERSONA  ES  INOCENTE  MIENTRAS  NO  SE  PRUEBE  LO  CONTRARIO.-

12-TODA  PERSONA  TIENE  DERECHO  A  LA  PROTECCIÓN  DE  SU PRIVACIDAD,  HONRA  Y  REPUTACION.-

13-TODOS  TENEMOS  DERECHO  A  TRANSITAR  LIBREMENTE.-

14-TODOS  TENEMOS  DERECHO  A   SOLICITAR  ASILO.-

15-TODA  PERSONA  TIENE  DERECHO  A  UNA  NACIONALIDAD.-

16-TODOS  TENEMOS  DERECHO  A  CASARNOS  LIBREMENTE  Y TENER  UNA  FAMILIA.-

17-TODOS  TENEMOS  DERECHO  A  LA  PROPIEDAD  INDIVIDUAL  Y  COLECTIVA.-

18-TODOS  TENEMOS  LIBERTAD  DE  CONCIENCIA  Y  RELIGIÓN.-

19-TODOS  TENEMOS  LIBERTAD  DE  EXPRESIÓN,  DERECHO  A   ESTAR  INFORMADOS  Y  A  COMUNICARNOS.-

20-TODOS  TENEMOS  DERECHOS  A  REUNIRNOS  Y  ORGANIZARNOS

21-TODOS  TENEMOS  DERECHO  A  LA  PARTICIPACIÓN  POLÍTICA  Y  SOCIAL.-

22-TODOS  TENEMOS  DERECHO  A  LA  SEGURIDAD  SOCIAL.-

23-TODOS  TENEMOS  DERECHO  AL  TRABAJO,  A  UN  SALARIO  JUSTO  Y  A  FUNDAR  SINDICATOS.-

24-TODA  PERSONA  TIENE  DERECHO  AL  DESCANSO,  AL  TIEMPO  LIBRE  Y  LAS  VACACIONES.

25-TODOS  TENEMOS  DERECHO  A  LA  ASISTENCIA  SOCIAL  ( SALUD  VIVIENDA,  SERVICIOS  PÚBLICOS.-

26-TODOS  TENEMOS  DERECHO  A  LA  EDUCACIÓN.-

27-TODO  PUEBLO TIENE  DERECHO  A  CREAR  Y DISFRUTAR  SU PROPIA  CULTURA.-

28-TODOS  TENEMOS  DERECHO  A  UN  JUSTO  ORDEN  SOCIAL  E INTERNACIONAL.-

29-TODOS  TENEMOS  DEBERES  CON  RESPECTO  A   LA  COMUNIDAD.-

30-NADIE  PODRÁ  SUPRIMIR  NINGUNO  DE  ESTOS  DERECHOS.-